Por increíble que parezca no siempre gana el más votado La enmarañada forma de elegir al líder del imperio

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LA SERPENTINA 

POR GUILLERMO AGUIRRE 

** Por increíble que parezca no siempre gana el más votado 

La enmarañada forma de elegir al líder del imperio 

** El método para elegir presidente en Estados Unidos, tiene más de 200 años, y sigue vigente, 

electores, eligen a los llamados compromisarios o electores, designados por cada partido en cada estado. 

Como ustedes saben, el día de hoy habrá elecciones con nuestros vecinos del norte, el todavía considerado hasta hoy, imperio norteamericano; pero eso no es lo importante, lo que quiero hoy comentarles es la forma tan rara en la los llamados Estados Unidos de América, (United States of America) elige a su gobernante, una forma tan rara que incluso suele perder el que gana más votos ciudadanos, como ha ocurrido ya en cuando menos tres elecciones, la última de ellas, fue la que ganó precisamente el candidato republicano Donald Trump, que hoy buscará reelegirse por cuatro años más. 

Bueno, pero el asunto es que cuando los ciudadanos de Estados Unidos depositan su voto para la elección presidencial están votando por alguien que tiene un nombre como ocurrió en la elección pasada, que dos de los personajes a saber,  Hagner Mister o Rex Teter, eran por quienes se votaba. 

Posiblemente muchos no supieron  quienes eran  Mister o Teter. De hecho, la mayoría de los votantes que los eligieron en 2016 no sabía quienes eran. Durante la pasada elección presidencial Mister y Teter sirvieron como electores, un grupo que es componente importante del sistema de Estados Unidos para elegir un presidente. El grupo se denomina “colegio electoral”. 

Y aquí empezamos con la maraña que se hace para poder llegar a ungir a un jefe de gobierno del imperio, fíjense, los partidos políticos estatales eligen a “electores” que se reúnen luego del día de las elecciones para entonces elegir a un presidente. Los votantes ven los nombres de los candidatos en la boleta, pero en realidad sus votos eligen a los electores que están comprometidos con esos candidatos, volviendo al ejemplo mencionada, Hagner Mister, que era secretario de agricultura de Maryland, estaba comprometido a votar por Hillary Clinton en 2016. Mientras que Rex Teter, un predicador de Texas, estaba comprometido a votar por Donald Trump ese año. 

Lo cierto pues, es que en Estados Unidos, existe el llamado Colegio Electoral,  es difícil de explicar, pero a grosso modo, les diré que a cada estado de Estados Unidos, le toca la misma cantidad de electores que miembros en la Cámara de Representantes, más dos, porque cada estado tiene dos senadores. Esos electores son quienes eligen al próximo presidente. 

Los fundadores del país crearon una presidencia con poder ejecutivo para hacer que las cosas se cumplan y que represente al pueblo para que no se convierta en una dictadura. 

El voto popular directo no fue una consideración seria, pero también quiero añadir que para que hoy día, las elecciones sigan siendo igual que hace más de 100 años, es por un motivo histórico y geográfico,  pues era una época en que la gente estaba dispersa por todo el país sin tener las herramientas de hoy para las comunicaciones o para poder elaborar un sistema político que los ayudara a seleccionar candidatos. Las elecciones frecuentemente acababan con varios candidatos con pocas diferencias lo que hacía que la Cámara de Representantes decidiera la presidencia. 

Al basar los electores en la representación congresional, se refleja el compromiso entre los estados en cuanto a esas delegaciones. A los estados con grandes poblaciones se les concede una cantidad mayor y una cantidad proporcional de miembros en la Cámara de Representantes y a los estados con poblaciones más pequeñas reciben la misma cantidad de senadores (dos) que los estados más poblados. 

Las papeletas de los ciudadanos no deciden directamente quién será el jefe del Ejecutivo, sino que designan a los electores de cada Estado que votarán por uno de los candidatos 

El sistema de elección presidencial de EE UU es indirecto, es decir, los ciudadanos no eligen directamente al candidato a presidente. 

Cada ciudadano registrado para votar debe rellenar las papeletas (‘ballots’) seleccionando al presidente y vicepresidente a los que elige 

Pero el voto popular no elige directamente al presidente, sino a los compromisarios o electores elegidos dentro del comité estatal de cada partido en cada Estado. Ellos conforman el colegio electoral 

En la mayoría de los Estados al reparto de este voto electoral se le aplica el ‘winner takes all’, que otorga todos los votos electorales al candidato más votado (salvo Nebraska y Maine) 

Cada Estado, junto con el distrito de Columbia, aporta un número de compromisarios en función de su población 

En total votan 538 compromisarios. 

El ganador debe conseguir 270 votos de los llamados compromisarios, o sea los que representan al partido en cada estado, y que como ya dijimos, es de acuerdo a la extensión poblacional del estado, y como dice un analista, quien compara el sistema de competencia por la presidencia,  con la Serie Mundial del béisbol, en donde el equipo  que gana la serie no es el equipo que hace la mayoría de las carreras. Es el equipo que gana la mayor parte de los juegos.  

Sin embargo, hay que reconocer que aunque el sistema es un tanto complicado, y está así por razones históricas,  las elecciones en los setenta años pasados, que han sido competitivas y han resultado en varios presidentes republicanos y demócratas, son prueba de que el sistema funciona. El colegio electoral ha demostrado que  permite tener elecciones buenas, competitivas y válidas. 

Luego que pase el día de mañana, los llamados “electores”,  se reúnen en diciembre en sus estados respectivos para emitir su voto por el presidente y vicepresidente. Los resultados son enviados al presidente del Senado, que es el vicepresidente de Estados Unidos. El Congreso se reúne a principios de enero para el conteo de votos, luego de lo cual el presidente del Senado declara a los ganadores. El 20 de enero, al mediodía, el presidente electo hace el juramento al cargo y se convierte en presidente de Estados Unidos. 

Finalmente les quiero decir que aunque ha habido intentos recurrentes de reformar el complejo método de elegir presidentes en ese país, las políticas raciales han tenido un lugar protagónico en impedir cambios. 

El  legado de la esclavitud y la supremacía blanca es extenso y profundo en la sociedad y la vida política de Estados Unidos. Un legado de este tipo —tan visible en una temporada de elecciones presidenciales— ha sido la supervivencia y la preservación del Colegio Electoral, una institución criticada por más de 200 años. Este complicado método de elegir presidentes ha sido blanco de intentos recurrentes de reforma desde principios del siglo XIX, y las políticas raciales y de religión han tenido un lugar protagónico en su derrota. 

Por supuesto, no es ningún secreto que la esclavitud desempeñó un papel en el diseño original de este sistema de elecciones presidenciales, aunque los historiadores no están de acuerdo sobre la centralidad de ese papel. La conocida fórmula que daba representación a los estados en el Congreso por las tres quintas partes de sus esclavos se transfirió a la asignación de votos electorales; el número de votos electorales otorgados a cada estado era (y sigue siendo) equivalente a la representación de ese estado en la Cámara y el Senado. Este diseño constitucional dio a los sureños blancos una influencia desproporcionada en la elección de los presidentes, una ventaja que podría afectar el resultado de las elecciones…hasta mañana 


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