SER BOY SCOUTH ES UN ORGULLO

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VISORÍAS
POR JORGE S. CASILLAS BARAJAS
PARA EMPEZAR……+++SER BOY SCOUTH ES UN ORGULLO++++……….TRAS SUFRIR UNA SEVERA CRISIS FÍSICA Y EMOCIONAL COMO CONSECUENCIA DE MIS ENFERMEDADES CRÓNICO-DEGENERATIVAS (ME DIALIZO),gracias a sus buenas vibras y oraciones, ya estoy en rehabilitación, el escribir es mi forma de sentirme mejor y así me lo decía mi extinto Padre Alberto Casillas Larios : ” Hijo, la mejor forma de sentirte bien, es hacer lo que te gusta y sabes haberlo: el escribir¡” y pues aquí estamos tecleando……..MI AMIGO VICENTE RUIZ (DE MEZCALES, NAYARIT) HURGANDO EN SUS ARCHIVOS, SE ENCONTRÓ UN ESCRITO QUE ESTÁ FECHADO EL 15 DE JULIO DE 1993 Y QUE, POR SER DE INTERÉS, LO TRANSCRIBO Y A LA LETRA DICE ASÍ:
“MIS RECUERDOS:
LOS BOY SCOUTS
(AUTOR ANÓNIMO)
Son múltiples los recuerdos que, en forma desordenada, vienen a mi memoria, a mi mente, los que iré sacando poco a poco. Inicio cuando tendría unos ocho años de edad, y sin saber cómo, de pronto mis primos, los Peñas, como les decíamos a Nico, Lalo y Fernando (Toño aún no nacía) de la Peña Arriola, me salieron con la novedad de que habían ingresado a los BOY SCOUTS, dirigidos por el Dr. Luis Ramos González. El alboroto para mí fue grande, al grado que de inmediato me uní a Ellos, para ir el ya próximo sábado a la excursión que se había organizado para ese día”.
El escrito prosigue así: “Excursiones que de rutina se efectuaban los sábados y que fueron tantas como ese día tiene el año. En que subíamos a los cerro de La Cruz, San Juan y, ocasionalmente, al Sanganguey. Otras si, muy frecuentes a los lomeríos de los alrededores de Tepic. Para lo que llegábamos a la casa del Doctor Ramos (calle Zapata poniente entre Durango y Querétaro) más o menos a las cinco de la mañana, para de ahí dirigirnos a la lejana Hacienda del Tecolote (hoy casi en el centro de Tepic, cerca del Paseo de La Loma) de donde, en medio de cañaverales, partía una brecha pedregosa, en la que siempre encontrábamos mucho ganado, que era arriado a la ordeña de la Hacienda.”
Prosigue el texto: “Temerosos pasábamos entre toros, vacas, becerros y con gran algarabía que se acrecentaba por los gritos y chiflidos de los rancheros que arriaban el ganado. Con ese mismo entusiasmo seguíamos nuestro ascendente paso, para llegar primero a una loma donde se encontraba lo que llamábamos “El Túnel de Lozada”, el que se conectaba a esa loma con otra de lado a lado, por un pasadizo completamente construido de material, con una altura como de un metro y ancho menos lo mismo. Al lado de una de esas salidas había una gran pila como de unos 10 metros de largo, por uno de ancho, que servía de abrevadero para el ganado………….
ESTA HISTORIA CONTINUARÁ Y SABER EN QUÉ TERMINA……PUES VEREMOS Y DIREMOS.


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