LIBRE PENSAMIENTO/JULIO CASILLAS BARAJAS

Ayúdanos a compartir en tus redes sociales

VIENE LA GUERRA POR EL AGUA

 Dicen los expertos que muy pronto la guerra crucial en el mundo  no será ni por el petróleo ni por el dinero, será por el agua. Por ejemplo,  unos 11 millones de personas en México están sin agua y la situación se  pondrá peor luego del grave  deterioro de las cuencas. A eso agregue el mal servicio de los organismos operadores.
Sí. Una gran parte de las cuencas hidrográficas del país están en proceso de daño  y contaminación, lo que disminuirá  la cantidad del agua que usamos.
OJO: de no existir  cambios favorables para una mejor administración del agua, México y Nayarit van a enfrentar una de seria crisis por falta del vital elemento.
La mayor parte de las mil 471 cuencas del país están en franco declive. Es decir, o hacemos cambios para tener una mejor administración del agua, o vamos a tener zonas de crisis por escasez.
Fíjense bien: al menos 11 millones de mexicanos no tienen acceso al agua, del derecho a este elemento, en tanto que las zonas de alto nivel económico del país  llegan a ocupar  600 litros diarios por habitante.
El agua está terriblemente sectorizada y las gestiones deben ser equitativas, eficientes y sostenibles, con una dimensión social. La democracia del agua.
Se requiere  cambiar las costumbres de nuestros agricultores y generar una dimensión ambiental.
El aumento en el consumo de agua también se ha disparado. Mientras que en 1995 representaba 45 litros por habitante, hoy es de  360 litros. El cambio climático supone una nueva dificultad.
Actualmente en el país hay 471 mil hectómetros cúbicos de agua disponible al año. El 76 por ciento del agua se utiliza para fines agrícolas y cada día es más caro ponerla  a disposición de los asentamientos humanos.
En la Ciudad de México se tiene que traer  de lugares distantes y aumentan los costos energéticos. 
Los aprietos del  Gobierno crecen en materia de inversión en infraestructura, dado los recortes últimos, por la austeridad, calculados en 132 mil millones de pesos.
Es necesario que los tres órdenes de gobierno se preocupen y ocupen por hacer planes y programas tendentes a orientar, concientizar, educar y actuar para que los mexicanos cuidemos mejor el agua. 
No bastan spots de radio o de televisión sino campañas permanentes y acciones coercitivas para obligar al cuidado del agua. 
Administrativamente, someter a los diversos espacios de decisión a realizar estrategias para el que el vital elemento sea llevado de manera equitativa y justa a los lugares donde no hay y que las familias discriminadas de su abasto sean atendidas de manera correcta, con inversiones y obras que permitan la llegada del elemento.
Cero desperdicio de agua, es lo mejor, pero atender el tema con responsabilidad y compromiso, evitando la politización y partidización de este drama que amenaza con hacer crisis en poco tiempo.


Ayúdanos a compartir en tus redes sociales

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: